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Cómo ser un ruaj con el Ruaj haKodesh 4



Deseen como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcan para salvación; puesto que han probado que el Maestro es bondadoso. Kefa Alef/1 Pedro 2:2-3
Pero él respondió y dijo: "Está escrito: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Yahweh". MattiYah/Mateo 4:4


Acercarnos a la Palabra para "comer" al Adón


En Kefa Alef/1 Pedro 2:2-3 tenemos un pasaje muy importante. Estos pasukim son importantes para nosotros porque ellos nos dicen claramente cómo probar al Adón: DEBEMOS BEBER LA LECHE DE LA PALABRA DADA SIN ENGAÑO (la palabra pura). Si queremos probar a Mashiaj, gustarlo, debemos beber la leche de la Palabra. Así seremos alimentados para crecer espiritualmente. ¡Alabado sea el Adón que las Escrituras dice PROBAR! Ella no dice que debemos conocer este aspecto o aquel otro acerca del Adón, sino que debemos probar, experimentar, gustar, al Adón. Cuando bebemos la leche de la Palabra, de hecho gustamos al Adón. Por tanto, la manera de gustar al Adón es simplemente beber la leche de la Palabra.


La Palabra no se nos da sólo para que la estudiemos o la aprendamos, sino también para que la gustemos. El Adón nutre Su Cuerpo valiéndose de Su Palabra. Si deseamos disfrutar al Adón y ser nutridos por El, debemos acercarnos a la Palabra para probar al Adón.


Sin embargo, el concepto que la mayoría de nosotros tenemos acerca de las Escrituras es que ella contiene enseñanzas, que es un libro de doctrinas. Por tanto, cuando la leemos lo hacemos con la intención de entenderla o de aprender algo. Y ESTO TAMBIÉN ES VERDADERO. Pero no debemos acercarnos a las Escrituras sólo con este fin. Las Escrituras no son el árbol del conocimiento; ¡son el árbol de la vida! Si tomamos la Palabra de Elohim como el árbol del conocimiento, si nos acercamos a ella desde el alma, buscando únicamente una comprensión mental o emocional, la empleamos mal, porque Qorintiyim Bet/2 Corintios 3:6 dice que la letra mata. Nosotros debemos acercarnos a las Escrituras USANDO NUESTRA MENTE Y EMOCIÓN DEL ALMA AL SERVICIO DE NUESTRO RUAJ, comprendiendo las enseñanzas con estas herramientas que nos ha dado el Creador, Y ENTONCES TRANSMITIRLAS A NUESTRO RUAJ PARA QUE ÉSTE LAS HAGA VIVAS. Mientras mantenemos el conocimiento que vamos adquiriendo de las Escrituras en el nivel del alma (y es expresamente con el alma que comprendemos), todo será LETRA MUERTA. Necesitamos llevar este conocimiento adquirido a nuestros ruajim para que sean vivificados por la intuición. Sólo entonces entenderemos (en el alma) y conoceremos (en el ruaj).


Nunca debemos tomar las Escrituras como un libro de letras, sino como un libro de vida.



La principal función de las Escrituras es impartir a Elohim como vida dentro de nosotros


La función principal de las Escrituras es impartir a Elohim dentro de nosotros como vida y como alimento de vida. Su función no es sólo darnos conocimiento acerca de Elohim y de Su amor, sino impartirnos al propio Elohim. Siempre que leamos las Escrituras, no sólo debemos intentar conocerla y entenderla, sino también ingerir la esencia de Elohim, de la misma manera que ingerimos los alimentos. Entonces, como sucede con la comida, asimilaremos esta sustancia en nuestro ser.


Las Escrituras contienen por lo menos tres ejemplos de personas que comieron la Palabra de Elohim. El primero es YirmeYah/Jeremías, quien dijo:


Cuando me ofrecieron tus palabras, yo las devoré; tu palabra me trajo el deleite y el gozo de saber que tu nombre está ligado a mí, oh Yahweh, Elohim de los Ejércitos. YirmeYah/Jeremías 15:16

Comer algo no es simplemente recibirlo, sino también asimilarlo. Asimilar es recibir algo dentro de uno, digerirlo y hacerlo parte de uno mismo. Cuando YirmeYah hizo esto, sintió deleite y gozo en su interior, PORQUE SUPO QUE EL NOMBRE DE YAHWEH ESTABA LIGADO AL SUYO. La Palabra, después que se come, se convierte en nuestro gozo y alegría. La Palabra de Elohim es deleitable; después de que la tomamos y la asimilamos, llega a ser nuestro regocijo interno y nuestra alegría externa.



El segundo ejemplo de alguien que comió la Palabra de Elohim se halla en el libro de Yahjezkel/Ezequiel, donde leemos:


Él me dijo: "Hijo de hombre, come lo que se te ofrece; come este rollo y vé, háblale a la Casa de Yisrael". Así que abrí mi boca, y me dio a comer aquel rollo. Luego me dijo: "Hijo de hombre, alimenta tu vientre y llena tu estómago con este rollo que te doy". Lo comí, y fue en mi boca dulce como la miel. Yahjezkel/Ezequiel 3:1-3

En el tercer ejemplo, David dijo:


Cuán agradable es tu palabra a mi paladar, más dulce que la miel. Tehilim/Salmos 119:103

La Palabra es verdaderamente un deleite; es más dulce y deleitosa que la miel a nuestro paladar.


Mediante estos versículos nos damos cuenta de que la Palabra de Elohim no se nos da sólo para que la aprendamos, sino más bien, para que la gustemos, comamos, deleitemos y digiramos. Incluso el Adón Yahshua se refiere a la Palabra de Elohim como comida espiritual:


"Está escrito: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Yahweh". MattiYah/Mateo 4:4

Toda palabra que sale de la boca de Elohim es comida espiritual, la cual nos nutre. Esta es la comida por la cual debemos vivir.





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